domingo, 5 de octubre de 2008

NÍSCALOS AL AJILLO



El níscalo es una seta comestible muy común en España en los bosques de pinos. Dependiendo de la región se la conoce por níscalo, mizcalo, robullón, rovellons, robellón y un largo etc.
Es de color anaranjado, y cuando es joven el sombrero se encuentra enrollado por sus bordes y conforme pasa el tiempo, se va aplanando. Su carne es densa y al corte desprende un látex de color naranja. Se oxida rápidamente, y cuando esto ocurre adquiere un color verdoso.
Se puede comer de muy distintas formas, a la plancha, al horno, con patatas, con carnes, etc.




INGREDIENTES:

• 1 kilo de níscalos
• 6 dientes de ajo
• 2 cucharadas de perejil picado
• Aceite de oliva
• Sal
• ½ vaso de vino blanco
• Un trocito de guindilla


MODO DE HACELO:

Lavar bien los níscalos, pues suelen tener bastante tierra. A veces incluso conviene cepillar el sombrero con un cepillo de cerdas finas. Cortarlos y reservar.
Poner el aceite en una sartén, y rehogar los ajos picados y el trocito de guindilla (ponerla en un solo trozo, para que se vea y nadie se la coma). Cuando comiencen a dorarse, añadir los níscalos, el vino y el perejil, sazonar y dejar que se hagan y se vaya evaporando el líquido. Deberá quedarnos con un poquito de salsa trabada y melosa.