lunes, 4 de febrero de 2008

POLLO ASADO


El consumo de aves a lo largo de la historia del hombre ha sido un hecho habitual y hoy día lo sigue siendo.
Existen dos libros de cocina de la época romana, el de Aspicius y el de Ateneo de Naucatris, en los que encontramos múltiples recetas para diversas aves de corral. Eran muy conocidas las albóndigas de pollo y pavo y otras recetas como el pollo numídico, que era un pollo relleno de dátiles, piñones y miel además de especias y hecho al horno. O el pollo al láser, una especia muy utilizada por los romanos y que se hacia con vino y garum. Otras recetas eran el pollo semi-asado, con hojaldre o cocido en su jugo, y también el pollo Verdano y el pollo Frontoniano, ambos muy especiados y con garum, que era una salsa que se utilizaba para una gran cantidad de platos.
La carne de aves, para el hombre de la edad media y especialmente para el siglo XIV, era la que más se comía, aunque existía diferencias entre la volatería del noble y la del siervo. De un modo general, se puede decir que la gallina era del siervo y el resto de la volatería era de los estamentos de mayor poder económico.
No ha existido distinción entre cristianos, musulmanes y judíos, ya que las tres culturas consumían con frecuencia aves. El judío y el musulmán comían las carnes bien aromatizadas y especiadas, mientras que el cristiano era amante de asados y yantares agridulces y de menor sofisticación.
Realmente, las aves de coral con todos sus derivados, llegaron a tener una gran importancia en el siglo de oro español. En España, la carne mas consumida era el pollo, la gallina y los pajaritos. El tratamiento de las aves de corral por parte de los grandes cocineros del siglo XVII, XVIII y XIX, es similar a los que hoy podemos conocer. Poco ha cambiado la forma de consumir el pollo lo que si ha cambiado ha sido la población que la consume.


INGREDIENTES:

• Un pollo
• Una manzana reineta
• Un limón
• Un vaso y medio de vino blanco
• Un vaso de agua
• Dos cucharadas de salsa de soja
• Laurel, un manojito de tomillo y otro de romero
• Sal y pimienta y aceite de oliva.
• Una cucharadita de maicena

MODO DE HACERLO:

Lavar el pollo por dentro y por fuera, y secarlo bien. Salpimentarlo e introducirle dentro la manzana previamente pelada, partida por la mitad y quitado el corazón y las pepitas. Cortar el limón exprimirlo un poco por encima del pollo, y meterlo dentro junto con la manzana. Colocar una rejilla sobre una fuente de horno y poner el pollo sobre ella. Regarlo bien por todos los lados con el aceite de oliva y con un pincel, pintarle con la salsa de soja. Poner en el fondo de la bandeja, el vaso de agua y el de vino, el laurel y las hierbas aromáticas. Con la ayuda de una jeringuilla, inyectar en el pollo y principalmente en las pechugas, el otro medio vaso de vino. Introducir en el horno precalentado a 190º si se trata de un pollo pequeño, pero si es un pollo grande precalentarlo a 180º con el fin de que se haga bien por dentro. Para un pollo de un kilo y medio, la temperatura del horno deberá ser de 190º y tardará en hacerse 1 hora y 30 minutos aproximadamente. A la mitad del tiempo, darle la vuelta. Regarlo de vez en cuando con el jugo de la bandeja sobre todo durante los 20 últimos minutos de asado. El pollo poco hecho, es viscoso y desagradable y tiene un color rosado en la parte más gruesa y al pincharlo suelta un jugo también rosado. Si teneis un termómetro para carnes, clavarlo en la parte más carnosa del muslo y si la temperatura que nos marca es entre 80 y 82º el pollo está listo. Si no disponeis del termómetro, clavar un pincho largo y observar los jugos que fluyen. Si son incoloros o amarillentos, el pollo está totalmente hecho, pero si son rosados le falta tiempo. Cuando el pollo esté listo, inclinarlo para que escurran los jugos de la cavidad corporal a la bandeja, poner el pollo en una fuente de servir, desechar la manzana y el limón de su interior,trincharlo y taparlo con papel de aluminio para que se mantenga caliente. Rascar bien las paredes y el fondo de la bandeja de asar, retirar el laurel y las hierbas y colarlo sobre un cazo. Cocer a fuego lento, añadir la maicena disuelta en un poco de agua y dejar que reduzca y engorde la salsa. Rectificar la sazón y servir en salsera aparte.
Acompañarlo con unas patatas fritas.

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