viernes, 26 de noviembre de 2010

TARTA SACHER


Solo su nombre produce placer

La tarta Sacher fue creada hace 178 años por Franz Sacher, aprendiz de repostería, y ello fue debido a la casualidad, ya que el canciller del Imperio Austro-Húngaro, pidió se le preparase un postre especial con el que obsequiar a un grupo de selectos invitados, y sucedió que el jefe de cocina se encontraba indispuesto, y fue a Franz Sacher a quien le correspondió esmerarse para conseguir lo que le habían solicitado. A su regreso a Viena 16 años después, Sacher abrió una tienda de delicatessen, y fue su hijo mayor Eduard quien empezó a confeccionar la tarta según la receta de su padre. Posteriormente fundó el Hotel Sacher que todavía perdura, y donde se vende la Sachertorte.
En el restaurante de éste hotel la sirven acompañada de nata y lo que llaman un “Mélange Vienés”, que es algo similar a un café con leche espumada.
La autentica tarta Sacher, presenta dos capas de bizcocho de chocolate, y una fina capa de mermelada de albaricoque entre ambas, y se recubre toda ella con un glaseado de chocolate negro. Es fina, delicada y con un toque de glamour y nos llena de admiración y placer solo el verla, y es tal su dimensión real, que es suficiente con decir que existe un vals que lleva su nombre.

INGREDIENTES:

Para el bizcocho:

(Las cantidades que os voy a dar para el bizcocho, es para un molde de 35x30, es decir muy grande, pero si dividís las cantidades por 3 os el resultado sería para una tarta redonda de tamaño normal)

· 480 gr. de cobertura de chocolate negro
· 360 gr. de harina
· 450 gr. de azúcar
· 300 gr. de mantequilla
· 12 huevos
· 30 gr. de levadura
· Un pellizco de sal

Para el relleno:

· 300 gr. de mermelada de albaricoque
Para el almíbar:

· 200 gr. de azúcar
· 2 vasos de agua
· 3 copas de ron de caña

Para la cobertura: (glaseado de chocolate negro)

· 300 gr. de chocolate negro
· 300 gr. de nata para montar
· 150 gr. de mantequilla

Para el adorno:

· Un ramillete de grosellas

MODO DE HACERLO:

Primero prepararemos el bizcocho, para ello derretiremos el chocolate con la mantequilla en un baño de vapor, y una vez en su punto, lo dejamos templar.
Separar las claras de huevo de las yemas, y batir las yemas con la mitad del azúcar, y una vez bien batidas, incorporar la mezcla anterior, batiendo todo ello muy bien hasta que tengamos una mezcla homogénea.
Mezclar la levadura con la harina, y tamizarla sobre la mezcla que tenemos preparada. Unir muy bien el conjunto. Poner las claras en un cuenco con un pellizco de sal y montarlas a punto de nieve. Antes de que estén totalmente montadas, incorporar el azúcar que habíamos separado y continuar montando hasta que estén bien firmes. Añadirlo a la mezcla anterior con movimientos envolventes para que estas no pierdan el aire que tiene y no se bajen.
Engrasar un molde con un poco de mantequilla, enharinarlo levemente y verter la mezcla en él.
Precalentar el horno a 180º y hornearlo durante 30 minutos, en este momento bajarla temperatura del horno a 160º y dejarlo otros 30 minutos aproximadamente. Es importante que no se queme la parte superior, por lo que si fuera necesario, podéis taparlo con un papel de aluminio. Comprobar si está bien cocido pinchándolo con una aguja de cocina. Si ésta sale limpia el bizcocho está en su punto. Sacar del horno y dejar enfriar.

Con la ayuda de un cuchillo o de un cortador para repostería, cortar el bizcocho en dos capas. Nos quedará así:


Ahora preparamos el almíbar, poniendo el agua con el azúcar y el ron a calentar y dejamos hervir unos 15 minutos aproximadamente a fuego suave.
Emborrachar el interior de las dos capas con el almíbar:


Extender la mermelada sobre la capa inferior:




Superponer la capa de arriba sobre la de abajo, guardando la mismas orientación que tenían antes de cortarla para que no pierdan la forma.
Ya solo nos queda preparar el glaseado de chocolate y vamos a hacerlo del siguiente modo: Poner la nata en un cazo de fondo grueso y calentar en el fuego hasta su ebullición; en este momento la retiraremos del foco de calor y añadiremos el chocolate en trozos pequeños, moviéndolos hasta su total disolución. Una vez bien disuelto el chocolate, incorporaremos la mantequilla y mezclaremos el conjunto con una cuchara de madera:


Colocar la tarta sobre una rejilla al revés de cómo salió del horno, es decir la parte que ha estado en el fondo de la bandeja hacia arriba, ya que está estará más plana y nos quedara la tarta más bonita. Bañar la tarta con el chocolate, incluyendo los bordes. Debajo de la rejilla, deberemos haber puesto una bandeja para que recoja el chocolate que vaya escurriendo.



Poner en el frigorífico para que se endurezca el glaseado (esta operación es imprescindible). Una vez que se haya quedado dura la cobertura, sacarla y adornarla con el ramito de grosellas.


martes, 23 de noviembre de 2010

PATATAS CON NÍSCALOS


Otoño, tiempo de setas y todavía estamos a tiempo de probar suerte saliendo a por ellas, pues además de dejarnos enamorar con los colores que nos ofrece el campo en esta estación, si hay suerte y cogemos algún hongo, mejor que mejor. Y si no os recomiendo que os dejéis llevar comprando una bolsita y os deis un gustazo con la receta que hoy os propongo
El níscalo es muy común en España, aflorando en otoño en pinares y bosques mixtos. También conocido como nízcalo o mizcalo en Castilla, robullón en Andalucía, rovelló o pinatell en Cataluña y robellón u hongo royo en Aragón, en un hongo de carne densa y compacta con olor suave y sabor dulzón, de color anaranjado que se oxida rápidamente y adquiere un color verde cardenillo.



INGREDIENTES

600 gr. de níscalos
1 Kl. de patatas
2 cebolletas
1 pimiento verde
1 vaso pequeño de vino blanco
Un poco de pimienta
2 cucharadas de perejil picado
3 dientes de ajo
Aceite de oliva

MODO DE HACERLO:

Lo primero que vamos a hacer es limpiar bien los níscalos. Por lo general, suelen tener arenilla y hojitas y sustratos pegados que cogen de la tierra, pero aun así, no es conveniente lavarlas en agua salvo que no tengamos mas remedio, y si es éste el caso, sumergirlas y sacarlas rápidamente secándolas a continuación muy bien con un paño. Pero lo mejor es limpiarlas una a una con un paño húmedo, o con un cepillo de dientes suave (si no quedase mas remedio, ponerlas un momento bajo el grifo). Cortarlas el rabito y ver si están agusanadas. Si vemos que el tallo tiene agujeritos, cortar el níscalo por la mitad y ver si está sano o tiene gusanos y si es así tirarlo.
Una vez limpios trocearlos. Picar finamente la cebolla, los dientes de ajo y el pimiento y pocharlos en una cazuela con un poco de aceite de oliva:


Una vez pochado, incorporar los níscalos y rehogar unos minutos el conjunto:



Pelar las patatas y cascarlas. Añadirlas a la cazuela y rehogar de nuevo:



Añadir el vino y dejar unos minutos para que evapore el alcohol. Cubrir con agua, añadir los granos de pimienta y el perejil y dejar que cuezan a fuego lento moviéndolo con regularidad para que vaya espesando el caldito:
Una vez cocido, rectificar el punto de sazón y servir bien caliente.






viernes, 19 de noviembre de 2010

CANUTILLOS RELLENOS DE NUECES Y DÁTILES


Crujientes y con un toque especial, estos canutillos son muy sencillos de hacer y al mismo tiempo muy ricos, así que animaros con la receta que no os vais a arrepentir. Y por cierto, cuando los tengáis horneados y aun estén templados comeros unos y vais a ver… una autentica delicia.

INGREDIENTES.

• 4 hojas de pasta filo de las rectangulares.
• 150 gr. de nueces
• 8 dátiles sin hueso
• 3 cucharaditas de las de café de canela molida
• Dos cucharadas de mantequilla
• 200 gr. de azúcar

MODO DE HACERLO:

Es muy importante que compréis la pasta filo cuando vayáis a utilizarla, pues de esta manera se trabaja muy bien con ella, en cambio si la tenéis de varios días, aunque no esté caducada, se trabaja peor. Si no encontráis la pasta filo cuadrada y la compráis redonda, lo primero que tendréis que hacer es formar con ella un rectángulo.
Poner la mantequilla en un cazo al fuego para que se funda, pero con cuidado de que no se queme. Reservar. Picar muy menuditas las nueces y los dátales, colocar en un cuenco e incorporar la canela mezclando todo ello bien. Reservar. Poner una hoja de pasta filo sobre una superficie plana (si queréis podéis trabajar sobre una hoja de papel sulfurizado), y con la ayuda de un pincel untáis de mantequilla la mitad de la hoja de pasta:




Doblar la hoja por la mitad:





Poner una hilera del picadito que hemos preparado sobre un lado, pero no en el extremo de la hoja la pasta:




Enrollar sobre si misma formando un rulo. A la vez que lo hacemos vamos apretando con los dedos para que el relleno se pegue a la pasta filo:





Apretar el canutillo bien y cortarlo en 4 trozos:





Proceder de igual forma con el resto de las hojas de pasta. Colocar un papel sulfurizado sobre la bandeja del horno y depositar sobre él los canutillos. Precalentar el horno a 180º e introducir en el la bandeja durante aproximadamente 15 o 20 minutos dando la vuelta a los rollitos a la mitad del tiempo. La pasta filo es muy delicada, por lo que es conveniente que miréis el horno de vez en cuando para que os queden dorados pero no quemados. Cuando estén dorados sacarlos y dejarlos enfriar.



Moler el azúcar para convertirlo en azúcar glas y una vez templados los rollitos, con la ayuda de un colador espolvorearlos con el azúcar glas.



miércoles, 17 de noviembre de 2010

¿QUE SIGNIFICA MONTAR?

Montar es batir algo a alta velocidad (nata, claras de huevo, etc), con objeto de incorporar aire y que aumente su volumen y su consistencia. Puede hacerse con unas varillas manuales:
O bien con un batidor eléctrico:

A la hora de montar algo, debemos escoger un cuenco grande y bien limpio, pues de lo contrario es posible que no monte bien. También es muy importante no sobrepasar el tiempo de montado, pues si se trata de nata puede convertirse en mantequilla, y si son claras pueden llegar a cortarse.
El punto de montado nos lo da cuando al levantar las varillas se forman picos que pueden ser suaves o firmes según el punto de montado que deseemos.

lunes, 15 de noviembre de 2010

ESPAGUETIS CON BOLETUS

Ha llegado el otoño, y con él el placer de las setas, un autentico lujo para el paladar.
El pasado fin de semana, estuvimos en Rascaría cogiendo setas y aunque no había demasiadas, tuvimos la suerte de encontrar dos boletus edulis, que como sabéis es uno de los hongos mas apreciados por su sabor y textura. La palabra edulis proviene del latín y significa comestible. Aunque nosotros no entendemos mucho de setas, íbamos con amigos que cogen ciertas especies que distinguen bien, y ésta es una de ellas. Su carne es blanca con un leve tono marrón, toda ella es compacta, tanto el sombrero como el pie, y su sabor es dulce, con un cierto parecido al de las avellanas.
Como cogimos dos, los aprovechamos bien, uno de ellos en ensalada y el otro con pasta… una delicia. Ahí va la receta.

INGREDIENTES:

1 Boletus edulis
5 chalotas
Aceite de oliva
1 brik pequeño de nata
Una cucharada de perejil picado
Sal y pimienta
Un puñado de espaguetis

MODO DE HACERLO:

Pelar y picar finamente las chalotas y pocharlas con el aceite en una sartén de fondo grueso.
Con la ayuda de un paño, limpiar bien el boletus y laminar. Cuando las chalotas estén transparentes, incorporar el hongo y saltear durante unos minutos, añadir el perejil y salpimentar. Ir echando poco a poco la nata, y dejar que cueza a fuego lento unos minutos para que se homogenice el conjunto y reduzca un poco la nata. Rectificar el punto de sazón y reservar.

Poner una olla con agua y sal al fuego y cocer en ella los espaguetis “al dente”. Una vez cocidos escurrir, emplatar y poner la salsa por encima. Cada comensal mezclará la salsa con la pasta en su plato y le añadirá más pimienta y es de su gusto.



jueves, 11 de noviembre de 2010

¿QUE ES UN BAÑO DE VAPOR?


El baño de vapor es una técnica que se utiliza mucho en repostería y que consiste en poner a calentar un poco de agua en un cazo y sobre él insertar otro cazo más pequeño con lo que queramos calentar o fundir (chocolate, yemas de huevo, mantequilla, etc.). Cuando comience la ebullición el cazo de arriba no deberá tocar nunca el agua del cazo de abajo, con lo que si se trata por ejemplo de chocolate, éste se disolverá con el vapor que se produce en el cazo inferior.
Esta técnica, no debemos confundirla con el “baño maría” ya que en ésta el segundo cazo si podrá tocar el agua.
La mejor técnica que podemos utilizar para fundir chocolate, es la del baño de vapor pues éste mantiene perfecta su estructura y los ingredientes que vayamos a utilizar para fundir con él no se cortan.

lunes, 8 de noviembre de 2010

MERMELADA DE ALBARICOQUE

Este verano cuando los albaricoques estaban en su punto tanto de dulzor como de precio, preparé esta rica mermelada de albaricoque, y como siempre que hago alguna mermelada casera, tengo que deciros que como las preparadas en casa nada.

INGREDIENTES:

• 1 Kl de albaricoques (una vez pilados y sin hueso)
• 750 gr. de azúcar
• El zumo de dos limones

MODO DE HACERLO:

Lavar bien los albaricoques, pelarlos y quitarles el hueso. Una vez hecho esto, deberemos tener 1 kilo. Picarlos y colocarlos en una cazuela de fondo grueso, añadir el azúcar y el zumo de limón. Dejar cocer removiendo de vez en cuando para que los trozos se vayan deshaciendo, hasta obtener la textura y densidad de una mermelada, teniendo en cuenta que al enfriarse, espesará un poco.


Si vais a conservarla, hervir unos tarros de cristal con sus tapas, durante 20 minutos para proceder a su esterilización. Una vez esterilizados, llenarlos con la mermelada. Poner un paño en una superficie plana, y dar unos golpes al frasco para que no quede dentro nada de aire. Llenar hasta arriba, poner un trozo de papel film transparente y a continuación cerrar con la tapa. Hervir los tarros durante 20 minutos, dejándolos enfriar en la misma cazuela. Una vez fría el agua, sacarlos y ya los tenéis listos para su conservación.



viernes, 29 de octubre de 2010

ZUMO DE LIMÓN SIN PEPITAS

Si tenéis que sacar limones a la mesa, os sugiero que los cortéis por la mitad, y cada una de ellas la envolváis en un trocito de gasa de las que venden en las farmacias, que están esterilizadas, y las atéis con un cordón o un hilo de algodón gordito, a ser posible a juego con el mantel o con la vajilla, eso lo dejo a vuestro gusto, de este modo cuando el comensal pone unas gotitas de limón sobre su comida, bien sea salmón, ostras, paella, etc. solamente caerá el liquido, ya que las pepitas quedaran atrapadas por la gasa.




martes, 26 de octubre de 2010

TORREZNOS

Tanto las tapas como los pinchos son uno de los estandartes de nuestra rica y variada cocina, y esta tapa que hoy os propongo, no tiene parangón, pues si la materia prima es de un buen cerdo ibérico, para chuparse los dedos.
Los torreznos son trozos de tocino entreverado, es decir que tengan tocino y también carne. Se pueden presentar cortados en tiras o en cuadraditos y deben quedar crujientes y dorados.

INGREDIENTES:

6 tiras de tocino ibérico entreverado

MODO DE HACERLO:

Cortar las tiras de tocino en cuadraditos y ponerlas en una sartén a fuego lento:



A medida que va soltado su propia grasa, ponemos una tapa en la sartén y escurrimos toda la que tenga. Volvemos a ponerlo en el fuego, y así lentamente, los vamos desgrasando:



Cuando estén dorados y crujientes, sacarlos a un papel absorbente para que chupen la grasa. Tomarlos calientes.


viernes, 22 de octubre de 2010

FLAN DE QUESO CON COULIS DE ALBARICOQUE


Os recomiendo esta receta porque es sencilla, vistosa y rica. La trajo a casa por primera vez, mi hija y merece la pena que os pongáis con ella, pues os va a gustar.

INGREDIENTES PARA EL FLAN DE QUESO: (Con estas cantidades salen 9 moldes de tamaño pequeño.


2 sobres de cuajada royal
1 tarrina de queso de filadelphia de 200 gr.
100 gr. de queso manchego curado
400 cc. de nata
200 gr. de azúcar
250 cc. de leche entera
Azúcar para caramelizar los moldes
Un trozo de membrillo

INGREDIENTES PARA EL COULIS DE ALBARICOQUE:

12 Albaricoques maduros
Azúcar
El zumo de 1 limón

MODO DE HACERLO:

Empezaremos por preparar el coulis, para lo cual pelamos los albaricoques, les retiramos el hueso y los pesamos. Si pesan 500 gr. tendremos que utilizar 400 gr. de azúcar (es decir un poco menos del peso de la fruta, porque si ponemos la misma cantidad de azúcar que de fruta, queda demasiado dulce). Cortamos los albaricoques en trozos y los ponemos en una cazuela de fondo grueso; añadimos el azúcar y el zumo de limón, y los dejaremos cocer despacio, hasta que se forme una mermelada. Triturar y dejar enfriar.
Caramelizar unas flaneras individuales y dejar que se enfrié el caramelo.
En una cazuela de fondo grueso poner la nata, los dos sobres de cuajada, el queso de filadelphia, el azúcar, la leche, y el queso curado que previamente habremos rallado. Acercar al fuego y dejar que hierva despacio al tiempo que lo movemos con unas varillas para que vayan deshaciéndose e incorporándose bien todos los ingredientes. Cuando comience a espesar y los ingredientes estén texturizados, ir rellenando los moldes con la mezcla. Dejar enfriar y que terminen de cuajarse.
Cortar el membrillo en láminas finas, lo podéis hacer con un cuchillo bien afilado o con un cortador de este tipo:



Una vez que lo tengáis en láminas, con la ayuda de un cortapastas del diámetro de las flaneras ir formando aros de membrillo:



Colocar los aros sobre las flaneras:



Cuando los vayáis a servir, ahuecar los bordes con la ayuda de un cuchillo, y desmoldar sobre un plato.
Poner un poco del coulis en un biberón o en una manga pastelera, y hacer un rizo en el plato a modo de adorno.

Nota: El queso manchego, le da un extraordinario sabor a este postre, pero lo hace muy consistente, si lo queréis más ligero, probar a ponerle una tarrina de 300 gr. de filadelphia y no le incorporéis el manchego. Es una cuestión de hacerlo una vez de cada forma, y luego elegir.







miércoles, 20 de octubre de 2010

HUMMUS

El hummus es la palabra árabe que significa garbanzo y no es sino un puré de garbanzos que una vez condimentado se transforma en un “dip” delicioso y distinto, con un sabor que se identifica perfectamente con la cocina árabe. Se puede comer como plato principal o como aperitivo acompañado de pan de pita cortado en triángulos y tostado o bien con vegetales (zanahoria, ápio, pepino) en bastoncillos.


INGREDIENTES:

. 150 gr. de garbanzos
• Una cucharada de tahini
• Zumo de ½ limón
• 2 dientes de ajo
• Una cebolla pequeña
• Sal, aceite de oliva virgen, una cucharadita de cominos molidos, pimienta molida y pimentón (dulce, agridulce o picante, al gusto)

MODO DE HACERLO:

Lavar los garbanzos y ponerlos a remojo la noche anterior. Por la mañana poner agua con sal al fuego, y cuando comience a hervir añadir los garbanzos y la cebolla entera. Cuando estén bien cocidos, retirar la cebolla, escurrir los garbanzos poniéndolos en un cuenco o en el vaso de la batidora. Reservar el agua de la cocción. Guardar 4 o 5 garbanzos para adornar y triturar el resto, añadir los dos dientes de ajo a los que previamente habremos quitado la parte interior, el tahini, el zumo de limón, los cominos y un poco de pimienta. Triturar nuevamente hasta que quede una pasta homogénea, fina y trabada. Rectificar el punto de sazón, añadiendo si lo necesita, sal, cominos o pimienta. Cuando los vayáis triturando veréis que os pide algo de líquido, incorporar poco a poco el de la cocción, pero cuidado que deberá quedar un puré bien espeso. Colocar en un cuenco, espolvorearlo con un poco de pimentón y añadir un chorrito de aceite de oliva virgen, pelar los garbanzos que hemos reservado y ponerlos de adorno.

NOTA: El tahini (también conocido como tahine o tahina) es una pasta típica de la cocina árabe, cuya base principal son las semillas de sésamo, y que se como con infinidad de platos como pueden ser:

• Baba ghanoush (puré de berenjenas)
• Crema de judías verdes con patatas al horno y huevo poché
• Crema de coliflor con foie
• Gazpacho de judías rojas
• Brochetas de pollo con salsa tahini y limón
• Shawarma de pollo
• Falafels (albóndigas de garbanzos)
• Etc.
• Aunque el más conocido sea el hummus

El tahini os recomiendo que lo compréis ya preparado, pues se encuentra fácilmente, pero si queréis hacerlo vosotros mismos aquí va la receta, aunque yo sinceramente no lo he hecho nunca.

INGREDIENTES:
  • Semillas de sésamo

  • Agua

  • Sal

MODO DE HACERLO:

Tostar en el horno o en una sartén a fuego bajo las semillas de sésamo. Cuando comience a dorarse retirarlas y colocarlas en un molinillo y triturarlas añadiendo al tiempo un poco de agua, según nos lo vaya pidiendo, y un poco de sal. Tener mucho cuidado con el agua, pues deberá quedarnos un puré.

martes, 12 de octubre de 2010

PATATAS ASADAS AL LAUREL


Que mejor acompañamiento para una carne, que unas ricas patatas asadas, pues bien en este caso las vamos a dar un toque distinto, el que les proporcional el laurel.

INGREDIENTES:

Patatas
Hojas de laurel
Sal


MODO DE HACERLO:

Lavar las patatas y hacerlas unos cortes transversales, pero que no lleguen hasta abajo e introducir en cada abertura una hoja de laurel:



Poner un poco de sal por todo el exterior de la patata (como está húmeda la sal se quedará pegada a la piel. Envolverlas en papel de aluminio:





Introducir en el horno precalentado a 200 grados. Para saber si están hechas, pincharlas con una aguja de brocheta y notaréis si están hechas, si al introducir la aguja, ésta no ofrece resistencia.
Abrir el papel de aluminio y si queréis podéis sacarlas con el papel o bien quitárselo:



Poner en la mesa para el que lo desee, mantequilla y pimienta.



sábado, 9 de octubre de 2010

BACALAO A LA PORTUGUESA


El bacalao, es el pescado rey dentro de la cocina portuguesa, siendo de suma importancia para la calidad del mismo, el proceso de curación por medio de la sal. Dicen los portugueses que existen 365 recetas diferentes para cocinar bacalao, esto es una por cada día del año. Una de las formas más típicas y que se encuentra en cualquier restaurante o taberna de Lisboa son las conocidas “pataniscas de bacalhau”, que no son otra cosa que unos suculentos buñuelos que acompañan con feijoada que es un guiso de arroz con judías negras. También es muy usual comerlo a la brasa.
El pasado verano, una compañera de Juani, Ana Pinto, oriunda de Oporto, invito a sus compañeros de trabajo a comer y como plato principal les preparo un rico bacalao. Juani le pidió la receta, y ya lo hemos hecho en casa en varias ocasiones. Es un plato contundente y que llena mucho por lo que hay que tener cuidado con las entradas que se preparan, pero esta rico y es una forma distinta de comerlo. Os recomiendo que lo probéis pues os va a gustar. Por cierto nosotros lo hemos bautizado como “Bacalao a La Portuguesa”.


INGREDIENTES:

· 4 lomos grandes de bacalo
· 1 kg. de patatas
· 4 cebollas
· 3 dientes de ajo
· ½ litro de leche entera
· 2 paquetes de nata pequeños
· Aceite de oliva
· Harina
· Mantequilla
· Sal, pimienta y nuez moscada

MODO DE HACERLO:

Desalar el bacalao remojándolo de 24 a 30 horas, cambiando el agua tres o cuatro veces, en un recipiente grande con mucho agua. Pasado este tiempo, descamarlo bien, raspando la piel con un cuchillo.
Poner los lomos de bacalao en una cazuela, y cubrirlos con la leche. Cuando comience a hervir retirarlos del fuego y sacarlos a una fuente reservando la leche.


Tenéis que tener cuidado y retirarlo nada mas que comience a hervir, pues hacer excesivamente el bacalao es una barbaridad si tenemos en cuenta que ya está cocido por efecto de la sal. También es muy importante descamarlo bien, pues denota una gran falta de mimo y exquisitez no hacerlo, y además es muy desagradable encontrarse las escamas al degustarlo. Una vez frío, le quitamos la piel y las espinas y lo sepamos en láminas.
Pelar las patatas y cortarlas en rodajas. Pocharlas en aceite con cuidado de que no se doren.



Una vez en su punto, sacarlas a un plato en el que habremos colocado un papel de cocina para que queden con la menor cantidad de aceite posible. Cuando estén bien escurridas, colocar como base de una fuente de horno. Reservar.
Pelar las cebollas y cortarlas en brunoise. Hacer lo mismo con los dientes de ajo y pocharlos en el mismo aceite de las patatas:


Una vez que este todo blandito, escurrir el aceite, e incorporar el bacalao mezclándolo pero con cuidado para que no se deshaga. Añadirle un toque de pimienta y dejarlo al fuego un par de minutos para que se mezclen bien los sabores. Ahora vamos a preparar la bechamel, para lo que pondremos un poco de mantequilla en una sartén y cuando se derrita echar la harina y mezclar bien cocinándolo un ratito para que no sepa a cruda. Separar la sartén del fuego, añadir un poco de la leche en la que hemos escaldado el bacalao, e ir mezclando bien con unas varillas. Una vez bien disuelta la harina en la leche, ponerla en el fuego y hacer hervir lentamente removiendo sin cesar. Ir incorporando el resto de la leche poco a poco. Cocerla durante un buen rato sin dejarla de mover (siempre con las varillas) y de esta forma os quedará una salsa bien fina. Incorporar la nata, la sal la nuez moscada y un poco de pimienta, y cocinar hasta que la salsa este bien homogénea. Dos cosas, la primera, tener cuidado cuando estéis derritiendo la mantequilla, pues se quema enseguida, y la segunda, para hacer una buena bechamel, la cantidad de grasa y de harina deberá ser la misma. Incorporar 2/3 de la bechamel a la mezcla que tenemos de bacalao y cebolla y colocarlo sobre la cama de patatas que tenemos reservada en la fuente de horno. Cubrir con el resto de la bechamel:


Gratinar en el horno con cuidado de que no se os queme: