
Una de las más ricas tartas de manzana es esta que os propongo hoy. Se preparan individuales y se comen calientes, pero no es problema porque se hace en unos pocos minutos y el resultado es fantástico. Muy apropiada para una merienda, y también como postre pues es bastante ligera.
INGREDIENTES (Para una tarta)
Una plancha de pasta brisa
Una manzana reineta grande
Extender la masa sobre una superficie plana y estirar con el rodillo para dejarla aun un poco más fina. Colocar boca abajo y sobre la plancha un plato de unos 18 centímetros y con la ayuda de un cuchillo bien afilado o de un cortapastas, cortar por el borde hasta obtener la base de la tarta que colocaremos sobre una bandeja de horno a la que habremos colocado un papel para hornear:
Pinchar con un tenedor toda la masa para que no suba al hornearla. Fundir la mantequilla y pintar la superficie de la tarta con ella. Pelar la manzana, quitarle el corazón y filetearla en gajos muy finitos, que iréis disponiendo en forma espiral sobre la base:
Pintar de nuevo toda ella con el resto de la mantequilla e introducir en el horno precalentado a unos 200º (función aire si disponéis de ella) unos 15 minutos aproximadamente. Cuando veáis que comienza a dorarse sacar del horno.
Triturar el azúcar para convertirlo en azúcar glas, y espolvorearla con él por encima. Servir inmediatamente.

Nota: Podéis tener todo preparado, y cocinarla a última hora.
Si queréis podéis servirla con una bolita de nata recién montada, pero sin ella es una autentica delicia.




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