jueves, 5 de junio de 2008

PATATAS GUISADAS CON COSTILLAS



Conocidas y apreciadas por todos, económicas y de fácil preparación, las patatas fueron un día alimento exclusivo de reyes. Hoy, un buen plato de patatas guisadas, está al alcance de todos, y resulta un primer plato excelente.
Hay una cosa muy importante a tener en cuenta a la hora de preparar un guiso de patatas, pues si bien no precisan de gran aparato, lo que si resulta imprescindible es saber elegir una buena cazuela, pues si ésta tiene las paredes y el fondo demasiado fino, fácilmente las patatas y el resto de los ingredientes, pueden pegarse con lo cual se modificaría tanto su aspecto como su sabor. Así pues escoger una cazuela de paredes y fondo grueso, de porcelana, hierro, acero inoxidable o barro, lo dejo a vuestra elección. Eso si, si elegís una cazuela de barro o de cualquier otro material apto para luego llevar a la mesa, además de ser una excelente forma de presentarlas, son recipientes que conservan muy bien el calor, con lo cual, se mantendrán bien calientes durante toda la comida sin necesidad de tener que recalentarlas.


INGREDIENTES

• ½ Kl. de costillas de cerdo frescas en trozos (retirar toda la grasa)
• 1 Kl. y medio de patatas
• 100 ml. de aceite de oliva
• Una cebolla
• 1 pimiento rojo o verde (al gusto)
• 1 tomate maduro
• 1 diente de ajo
• Una cucharada de perejil
• ½ cucharadita de pimentón agridulce
• Sal y pimienta

MODO DE HACERLO:

Poner a calentar el aceite en una cazuela y dorar en ella las costillas que previamente habremos salado. Incorporar la cebolla y el pimiento. Escaldar el tomate, picarlo y añadirlo cuando este a medio hacerse el sofrito anterior. Cuando esté todo bien rehogado, incorporar el pimentón removiendo bien. Pelar las patatas y cascarlas en trozos medianos. Añadirlas a la cazuela y rehogarlas bien con el sofrito. Cubrirlo todo con agua caliente y sazonar con sal y pimienta. Machacar el ajo en el mortero, ponerle un poquito de agua e incorporarlo a la cazuela. Dejar cocer a fuego moderado durante ½ hora aproximadamente. Servir bien caliente.

Nota: Las patatas guisadas, al enfriarse se endurecen y ya no recuperan su textura aunque se calienten, por lo que conviene hacer la cantidad que vayamos a comer, pero si de todos modos nos sobran es mejor preparar con ellas un puré, para lo que retiraremos la carne y pasaremos todo ello por el pasapurés, incorporando un poco de agua caliente si fuera necesario. Añadir los trozos de carne, a los que previamente habremos quitado los huesos, y cortado en trozos más pequeños.

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