
Esta receta es ideal para prepararla como acompañamiento. Es una guarnición rica, distinta y sencilla, y además siempre gusta ¿se puede pedir más?
INGREDIENTES:
• 6 tomates rojos
• 3 dientes de ajo
• 2 cucharadas de perejil picado
• 4 cucharadas de pan rallado
• Aceite de oliva y sal
MODO DE HACERLO:
Cortar los tomates en dos mitades y ponerles durante media hora boca abajo en un colador, para que escurran el agua. Pasado este tiempo colocarlos sobre un recipiente que pueda ir al horno y ponerles sal.
Picar muy menuditos los dientes de ajo a los que previamente habréis quitado la parte central para que no resulten indigestos y mezclarlos en un cuenco junto con el perejil y el pan rallado. Ir colocando un poco de esta mezcla encima de cada tomate. Regarlo con un chorrito de aceite e introducir en el horno precalentado a 180º durante 30 minutos aproximadamente.
El tiempo es aproximado y deberéis tener cuidado de que no se resequen.
El punto es fácil de conseguir y se aprecia a simple vista, pues han de quedar dorados y jugosos al mismo tiempo.