
Y para un buen maridaje con cualquiera de los dos platos anteriores, el postre asturiano por excelencia, el arroz con leche. No es fácil encontrar fuera de Asturias, un buen arroz con leche, pues o bien es un engrudo, o por el contrario unos granos de arroz bailando en un cuenco de leche. El buen arroz con leche, debe ser una crema y como tal, suave y que se deshaga en la boca. No lo sirváis frío, pues a temperatura ambiente se paladea mucho mejor.
INGREDIENTES:
·200 gr de arroz
·2 vasos de agua
·2 litros de leche entera
·150 gr de azúcar
·cáscara de naranja
·cáscara de limón
·2 ramas de canela
·una pizca de sal
·1 cucharada de mantequilla
·1 hoja de laurel
MODO DE HACERLO:
Poner a cocer el arroz con el agua para que se abra. En otra cazuela, poner cocer la leche junto con la cáscara de naranja, la de limón, los palos de canela, la sal y el laurel. Una vez abierto el arroz, escurrir el agua si es que queda algo e incorporarlo a la cazuela de la leche. Cocer a fuego muy suave durante aproximadamente una hora y media, añadir entonces la mantequilla y el azúcar dejándolo hervir otra media hora. Durante el proceso de cocción se deberá estar removiéndolo sin parar, principalmente durante la última media hora. Retirar la canela, las cáscaras de naranja y limón y el laurel y colocarlo en cuencos individuales. Cuando esté templado, espolvorearlo con una mezcla de azúcar y canela y requemarlo con un quemador para postres.
Si no disponéis de quemador lo podéis dejar así y también está muy rico.
Otra forma de servirlo es dividirlo en dos partes, desleír en una de ellas 3 yemas de huevo en un poquito de leche e incorporarlas a través de un colador a la mitad del arroz que quedará amarillo y colocarlo en un lado de una fuente grande y en el otro lado, la otra parte del arroz. Esta presentación bicolor, es muy bonita.
Si pensáis requemarlo, y vais a guardarlo para el día siguiente, es posible que si lo tapáis, haya algo de condensación, que al caer haga que el requemado no resulte crugiente. Es mejor que lo que vayáis a guardar lo resqueméis antes de servirlo.